29/08/2025

MÉXICO: MATÓ A SU NOVIA EN UN HOTEL, DESAPARECIÓ POR UN AÑO, REAPARECIÓ EN REDES Y SE ENTREGÓ A LA POLICÍA

La madrugada del 2 de septiembre de 2017, los empleados del Hotel Novo Cuapa notaron algo extraño: un joven había abandonado la habitación 20 solo, dejando atrás a la mujer con la que había ingresado. Minutos más tarde,  Victoria Pamela Salas, de 22 años, estaba muerta bajo la ducha.

Un año después, su asesino Mario Sáenz reapareció en redes y reveló «su verdad», luego se entregó a la Policía.

Cronología de la tragedia

El 31 de agosto de 2017, día de su cumpleaños número 22, Victoria le dijo a su madre que iba a festejar con Mario y algunos amigos. Subió a redes una foto sonriente en un auto, con vestido rosa y labios a juego. A su lado estaba él, distraído. Fue la última vez que la familia la vería con vida.

Durante el día siguiente, Victoria mantuvo contacto con sus papás a través de mensajes y audios de voz. Decía que estaba con Mario en Cocoyoc, Morelos. Pero esa versión nunca fue corroborada: la madrugada del 2 de septiembre apareció muerta en Tlalpan.

Los trabajadores del hotel recordaron que, hacia las 5.30, Mario salió apurado diciendo que su acompañante se iba a quedar un rato más. Horas después, los empleados tocaron la puerta, pero no recibieron respuesta. Desde adentro solo se escuchaba el agua de la ducha.

Al abrir, se encontraron con la habitación toda revuelta, con manchas de sangre en paredes y sábanas. En el baño, el cuerpo de Victoria bajo la ducha caliente, con cortes profundos y lesiones por quemaduras. La necropsia determinó que había muerto por una herida letal en el cuello.

La policía reunió pruebas: huellas, fluidos, un preservativo con ADN, botellas de alcohol y rastros de arrastre dentro del cuarto. Los empleados identificaron a Mario como el hombre que había ingresado con Victoria. Las cámaras del hotel también lo mostraban entrando con ella.

Pese a las evidencias, el skater apareció en el funeral. Llevaba bajo el brazo documentos que, según él, probaban que en la madrugada del crimen estaba con su hijo y un amigo. “Estoy consternado, no puedo creer lo que pasó”, le dijo a Consuelo, la madre de la víctima. Pero su presencia solo aumentó las sospechas.

Poco después, los peritos confirmaron un dato clave: bajo las uñas de Victoria había ADN de Mario. Era la prueba de que ella había intentado defenderse. Con esa información, la Procuraduría emitió una orden de arresto. Pero ya era tarde: el skater había desaparecido.

Durante más de un año, la Interpol lo buscó en más de 190 países. Mientras tanto, la familia de Victoria vivía un calvario. Para proteger a la abuela enferma, le dijeron que su nieta había muerto en un accidente de tránsito.

El regreso mediático de Mario Sáenz

En marzo de 2019, Mario reapareció con un video en YouTube. Alegó que se había montado “un show” para incriminarlo y que él nunca había estado prófugo. “No tengo nada que esconder. Me entregaré voluntariamente”, aseguró frente a cámara.

Semanas después cumplió su palabra: se presentó en un shopping y se entregó a la policía. Desde entonces permanece en prisión preventiva, acusado de feminicidio agravado. Sin embargo, la familia Salas sostiene que el proceso estuvo plagado de irregularidades y que la justicia aún no hizo a la memoria de Victoria.