La mujer que fue doloroso decidir que Bruce estuviera en una casa diferente, con personal que pueda monitorearlo durante las 24 horas. Ella contó desayuna y cena con él a diario en esa casa, pero aun así fue difícil aceptar el impacto de este cambio, porque también significó asumir la gravedad de la afección.Aun así, ella contó que Bruce intenta afrontar su enfermedad con optimismo. «Es difícil verlo…porque tan rápido como aparecen esos momentos, luego se van», aseguró.