En 2022 el actor fue diagnosticado con afasia y en el año 2023 con demencia frontotemporal, una enfermedad neurodegenerativa sin cura que ha avanzado en el último tiempo y por eso su familia tuvo que tomar una decisión respecto a su salud.
Su mujer, Emma Heming Willis, aseguró que ya casi no habla y dijo vive en una casa de una sola planta para poder ser cuidado de mejor manera, mientras que ella y el resto de su familia lo hacen en otra. Según Heming Willis, el deterioro de las capacidades cognitivas de su marido en aumento. «Bruce sigue siendo muy móvil, está en gran forma en términos generales, pero es su cerebro el que le está fallando. El lenguaje se está yendo», contó en un especial de ABC para The Guardian.