A medida que se acerca el Mundial 2026, comenzaron a multiplicarse las publicaciones y ventas de álbumes de figuritas en plataformas digitales. Sin embargo, muchos de estos productos no son oficiales, lo que encendió la alerta entre compradores y coleccionistas.
El tema tomó relevancia a partir del caso de la periodista Luciana Rubinska, quien adquirió sin saberlo un álbum apócrifo. Fue su hijo quien advirtió las diferencias al compararlo con otros, detectando cambios en la portada y menor cantidad de jugadores en algunas selecciones.
Otro dato que llamó la atención es que estos productos ya se ofrecían antes del lanzamiento oficial, lo que generó sospechas sobre su autenticidad. Además, en muchos casos la aclaración de que no se trata de un producto original aparece en letras pequeñas, lo que dificulta identificar la diferencia a simple vista.
La comercialización de estos álbumes falsos se da tanto en aplicaciones de delivery como en plataformas de comercio electrónico, donde incluso se promocionan como “oficiales”. Los precios también contribuyen a la confusión: se detectaron publicaciones que ofrecían el álbum a $48.000 junto a 10 sobres de figuritas.
Entre las diferencias más visibles se encuentran variaciones en el diseño de la tapa y contratapa, así como cambios en el contenido de los sobres.
Desde la empresa fabricante informaron que el álbum oficial del Mundial 2026 aún no fue lanzado y que su salida está prevista entre fines de abril y la primera quincena de mayo. Por este motivo, cualquier producto que se venda antes de esa fecha no corresponde a la versión original.
En este contexto, la periodista intentó devolver el producto a través de la aplicación donde lo había comprado, pero no pudo hacerlo ya que el plazo de reclamo se encontraba vencido.
El caso abrió un debate sobre la publicidad engañosa y la necesidad de prestar atención a los detalles antes de realizar una compra, especialmente en plataformas digitales.




