En medio de la intensa búsqueda de Agostina Vega, su madre, Melisa Heredia, recibió un mensaje clave para la investigación: “Tu hija está bien. Dormida. Quedate tranquila”.
Mientras se realizaba el allanamiento en Del Campillo al 800, domicilio de Claudio Barrelier, el detenido, la madre de Agostina empezó a recibir una gran cantidad de llamados telefónicos.
Algunos llamados fueron de broma, y otros provenían de números que Melisa reconoció y ahora están bajo análisis. La mujer grabó algunos mensajes y, en algunos casos, aseguró reconocer la voz de quien le estaba hablando, que serían del círculo de amigos de Barrelier, el principal sospechoso.
La mujer habría respondido: “Solo quiero a mi hija. Devuélvanmela sana y salva”.




