El pasado miércoles dos terremotos de 7,2 y 7,5 sacudieron a Venezuela y el saldo de la tragedia continúa agravándose.
Según el último balance oficial informado por la presidenta encargada del país, se elevó a 589 la cantidad de muertos, mientras que los heridos ya superan los 2930 y todavía hay cientos de personas atrapadas bajo los escombros.
Los sismos provocaron el derrumbe de decenas de edificios, extensos cortes de energía y graves daños en distintas ciudades del país. A ello se suma un panorama social complejo: este jueves, un grupo de personas saqueó un comercio de alimentos semiquemado en Catia La Mar, en el estado de La Guaira, según constató un equipo de AFP.




