Un avión privado se estrelló en la zona de Greenacres, en el condado de Palm Beach, Florida.
El impacto de la aeronave fue de tal magnitud que provocó la destrucción total de una casa rodante, daños en el tendido eléctrico y escombros que quedaron esparcidos.
Según los primeros datos surgidos de los registros de vuelo, el avión se encontraba en fase final de su recorrido cuando sufrió un descenso brusco.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, confirmó que las nueve personas a bordo del avión fallecieron.



