El operativo comenzó tras un llamado al 911 por un incendio en una vivienda de Quitilipi. Al ingresar, la Policía y los bomberos encontraron los cuerpos de una mujer y cuatro niños. La principal hipótesis apunta a un crimen seguido de un incendio y tiene como sospechoso a la pareja de la mujer.
Un incendio en una vivienda del barrio Matadero, en la localidad chaqueña de Quitilipi, terminó con el hallazgo de cinco personas muertas. El episodio ocurrió cerca de las 6 de la mañana del domingo 1 de noviembre, luego de que un llamado al 911 alertara sobre las llamas.
Cuando los efectivos policiales y los bomberos llegaron al domicilio, ubicado sobre la calle Islas Malvinas al 1200, encontraron los cuerpos de una mujer y cuatro niños. En el frente de la propiedad también estaba inconsciente Alberto Luis Ávalos, de 22 años, pareja de la mujer.
¿QUIÉNES ERAN LAS CINCO VÍCTIMAS?
Las personas fallecidas fueron identificadas como Rocío Aranda, de 22 años; sus hijos Franco, de 4, y Bernardo, de 5 meses; y sus sobrinos Adriana Barrios, de 5, y Bruno Barrios, de 4. Los dos últimos eran hijos de María, hermana de Rocío.
El bebé fue rescatado por su abuela, que lo sacó de la vivienda, y trasladado al hospital local. Sin embargo, ingresó sin signos vitales. Según informó el jefe de la Policía del Chaco, Fernando Romero, el pequeño habría muerto por inhalación de humo.
¿QUÉ SE SABE DEL SOSPECHOSO?
Ávalos fue encontrado inconsciente en el exterior de la casa y recibió atención médica. De acuerdo con la reconstrucción inicial de los investigadores, habría intentado quitarse la vida después de los hechos. Cuando recuperó el conocimiento en el hospital, quedó bajo custodia policial.
El hombre fue trasladado posteriormente al Complejo Penitenciario N.º 2 de Presidencia Roque Sáenz Peña, donde permanece detenido y aislado.
LA PRINCIPAL HIPÓTESIS DE LA INVESTIGACIÓN
La hipótesis policial sostiene que Ávalos habría atacado a Rocío y a los tres niños mayores antes de iniciar el incendio. En el caso del bebé, la primera información oficial indicó que habría fallecido por inhalación de humo.
De todos modos, esta reconstrucción deberá ser contrastada con los resultados de los estudios forenses y las pericias realizadas en el lugar. Los informes médicos iniciales registraron lesiones en las víctimas, pero esas observaciones no determinan por sí solas las circunstancias de cada muerte.
LAS PRUEBAS SECUESTRADAS Y LAS MEDIDAS JUDICIALES
En la vivienda, los investigadores secuestraron tres teléfonos celulares, un cuchillo, partes de una soga, un encendedor y otros elementos que serán sometidos a análisis.
La causa quedó a cargo del fiscal Gustavo Valero, subrogante de la Fiscalía N.º 1 de Presidencia Roque Sáenz Peña. El funcionario ordenó la intervención del Gabinete Científico del Poder Judicial y del médico policial.
Los estudios forenses y las pericias buscarán establecer cómo murió cada una de las víctimas y reunir elementos para esclarecer lo ocurrido.





