El aumento de la morosidad en los préstamos continúa profundizándose en Argentina y ya dejó a casi siete millones de personas fuera del sistema de crédito bancario y extrabancario. Así lo señala un informe elaborado por la consultora 1816, que advierte que más del 27% de quienes habían tomado financiamiento dejaron de ser considerados «sujetos de crédito» debido al incumplimiento en los pagos.
El estudio, realizado sobre la base de datos de la Central de Deudores del Banco Central (BCRA), sostiene que este escenario limitará el impacto del crédito sobre la actividad económica durante los próximos meses. Según el análisis, será difícil que el financiamiento a las familias vuelva a impulsar el consumo como ocurrió entre el segundo semestre de 2024 y la primera mitad de 2025.
La morosidad acumula 19 meses consecutivos de aumento
El informe refleja que la irregularidad en el pago de préstamos siguió creciendo durante mayo, pese a que tanto el Gobierno como distintas entidades financieras estimaban que el nivel de mora ya había alcanzado su punto máximo durante el verano.
De acuerdo con las estimaciones de la consultora, la mora de los hogares pasó del 12,1% en abril al 12,7% en mayo. En el caso de las empresas, el indicador aumentó de 3,3% a 3,5%, mientras que el promedio del sector privado se ubicó en 7,7%, frente al 7,3% registrado el mes anterior.
Con estos números, el sistema acumula 19 meses consecutivos de incremento en la irregularidad de los créditos destinados a las familias, una tendencia que no muestra señales de revertirse en el corto plazo.

Los jóvenes, entre los más afectados
Uno de los datos que más preocupa es el impacto sobre la población joven. El informe indica que cuatro de cada diez personas menores de 35 años que mantienen préstamos vigentes registran al menos una deuda en mora, ya sea con bancos o con entidades financieras no bancarias.
Este nivel de incumplimiento reduce significativamente las posibilidades de acceder a nuevos préstamos y condiciona la capacidad de financiamiento de un amplio sector de la población.
La consultora también remarcó la velocidad con la que aumentó la morosidad. En menos de dos años, el índice pasó de apenas 2,5% a superar el 12%, multiplicándose por más de cinco.
Según el informe, un crecimiento de esta magnitud no se observaba en el sistema financiero argentino desde la crisis posterior a la Convertibilidad.




