04/06/2026

PROTESTAS EN BOLIVIA: DOS MINISTROS RENUNCIARON Y CRECE LA TENSIÓN

Bolivia atraviesa una profunda crisis política luego de que dos integrantes del gabinete del presidente Rodrigo Paz dejaran sus cargos en menos de dos semanas, por un lado, el ministro de Defensa, Marcelo Salinas, y por otro, la ministra de Educación, Beatriz García. Las dimisiones ocurren en un contexto de protestas masivas y cortes de rutas que llevan más de un mes y que tienen como principal reclamo la renuncia del mandatario.

La situación ha escalado al punto de paralizar gran parte del país, donde organizaciones sindicales, campesinas, mineras, docentes y sectores afines al expresidente Evo Morales, mantienen bloqueos en distintos puntos estratégicos de Bolivia, mayormente situados en La Paz, exigiendo medidas urgentes frente al aumento del costo de vida, la inflación y la escasez de combustibles. 

Qué está pasando en Bolivia

Las protestas comenzaron en mayo como una huelga impulsada por organizaciones de trabajadores, pero rápidamente se extendieron a distintos sectores sociales. Con el paso de las semanas, las movilizaciones derivaron en bloqueos de carreteras en siete de los nueve departamentos del país, afectando la circulación de mercaderías y el abastecimiento de las principales ciudades. 

Los manifestantes cuestionan las políticas económicas implementadas por el Gobierno de Rodrigo Paz y sostienen que las medidas adoptadas no lograron frenar la pérdida de poder adquisitivo ni resolver los problemas de abastecimiento que afectan a la población, pidiendo así la renuncia del mandatario.

Escasez de comida, combustible y medicamentos

La Paz y El Alto son dos de las ciudades más golpeadas por la crisis. Los bloqueos provocaron dificultades para el ingreso de alimentos, combustibles y medicamentos, generando largas filas en estaciones de servicio y mercados.

En algunos casos, los ciudadanos llegaron a esperar varios días para conseguir combustible, mientras que algunos productos básicos duplicaron su valor debido a la escasez.

La situación también impactó en el sistema educativo, ya que ante la imposibilidad de trasladarse con normalidad y la interrupción de actividades en distintas regiones, numerosas escuelas suspendieron las clases presenciales y pasaron a la modalidad virtual.

El Gobierno analiza medidas excepcionales

Frente al agravamiento del conflicto, el Gobierno no descarta declarar el estado de emergencia para intentar recuperar el control de las rutas y garantizar el abastecimiento. El nuevo ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, ya anticipó que trabajará para despejar los bloqueos y restablecer la circulación en los principales corredores del país. 

Sin embargo, la posibilidad de una mayor intervención de las Fuerzas Armadas genera debate dentro de Bolivia. Mientras algunos sectores consideran que es necesario garantizar la libre circulación, otros advierten que una respuesta de carácter militar podría aumentar la tensión social y dificultar una salida negociada al conflicto.