La tigresa Flora ya comenzó una nueva etapa lejos del cautiverio. Tras un largo viaje, el santuario Felida Big Cat Sanctuary confirmó su llegada a su nuevo hogar en Países Bajos, donde iniciará un proceso de adaptación y recuperación.
Desde el centro especializado en grandes felinos compartieron imágenes del arribo y aseguraron que el animal se encuentra en buen estado de salud. Aunque el traslado fue extenso y la dejó algo cansada, Flora ya comenzó a mostrarse curiosa y atenta a su nuevo entorno, explorando el espacio con tranquilidad.
La tigresa permanecía en cautiverio en el ex Zoológico de Luján, en la provincia de Buenos Aires, un lugar que en los últimos años fue escenario de múltiples rescates y traslados de animales hacia santuarios internacionales.
En el santuario europeo recibirá cuidados veterinarios, seguimiento especializado y un entorno más acorde a sus necesidades, marcando así el inicio de una vida muy distinta a la que tuvo durante años.



