Un fuerte terremoto de magnitud 7,4 sacudió Colombia y dejó un escenario de devastación en varias ciudades del país. Mientras continúan las tareas de rescate, el último balance oficial elevó a 240 la cantidad de fallecidos, más de 1.300 heridos y alrededor de 2.000 personas desaparecidas.
El movimiento ocurrió el lunes por la mañana y tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, a unos 20 kilómetros de esa localidad. El sismo fue sentido con fuerza en distintas zonas del país y provocó el colapso de decenas de edificios.
Las autoridades lo calificaron como el terremoto más fuerte registrado en Colombia durante la última década. La emergencia generó graves daños en viviendas, hospitales, escuelas y aeropuertos, mientras cientos de personas permanecen atrapadas bajo los escombros.
Pereira y Cali, entre las ciudades más afectadas
Las mayores consecuencias se concentran en los departamentos de Risaralda y Valle del Cauca, particularmente en las ciudades de Pereira y Cali.
En Pereira, una de las zonas más golpeadas, se contabilizaron al menos 60 víctimas fatales. Gran parte de la ciudad quedó sin electricidad y los equipos de emergencia trabajan durante horas para localizar a personas que podrían continuar con vida entre los edificios derrumbados.
En tanto, en Cali se registraron 85 muertos y al menos 885 heridos, según el último reporte de la alcaldía. Los rescatistas formaron cadenas humanas para retirar los restos de las construcciones y utilizan herramientas para avanzar entre los escombros.
Uno de los principales objetivos de los equipos de emergencia es detectar señales de vida. Para eso, los rescatistas piden silencio en determinados momentos para intentar escuchar a personas que puedan estar atrapadas.
Hospitales, escuelas y aeropuertos afectados
La magnitud del terremoto también provocó daños importantes en la infraestructura pública. Según el balance oficial, 61 edificios colapsaron, 18 centros de salud resultaron afectados y 52 instituciones educativas sufrieron daños.
En Cali, además, varias instalaciones hospitalarias quedaron dañadas. La Organización Mundial de la Salud informó que entre las áreas afectadas se encuentran sectores de cardiología y pediatría del Hospital Universitario del Valle.
La emergencia también alcanzó al transporte aéreo: seis aeropuertos sufrieron daños en su infraestructura y debieron suspender sus operaciones comerciales.
El Gobierno declaró el desastre nacional
Ante la magnitud de la tragedia, el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, declaró el estado de desastre nacional y decretó tres días de duelo.
Durante ese período, las banderas nacionales permanecerán a media asta en los edificios públicos, así como en las embajadas y consulados de Colombia en el exterior.
Mientras tanto, los equipos de emergencia continúan trabajando contrarreloj para encontrar sobrevivientes. Con miles de personas desaparecidas, las próximas horas serán claves para las tareas de búsqueda y rescate, en medio de una tragedia que ya dejó cientos de víctimas y graves daños materiales en distintas regiones del país.




