El Senado aprobó este jueves la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), pero introdujo modificaciones al texto que había sido aprobado previamente por Diputados. Por este motivo, el proyecto deberá regresar a la Cámara baja para continuar con su tratamiento.
La iniciativa obtuvo 46 votos a favor y 22 en contra en la votación general. El oficialismo consiguió el acompañamiento de distintos bloques opositores y provinciales para avanzar con la propuesta.
EL CAMBIO EN LAS AUTORIDADES DEL BCRA
Uno de los principales puntos modificados por el Senado está relacionado con la designación y remoción del presidente, vicepresidente y directores del Banco Central.
El nuevo texto establece que ese procedimiento quedará exclusivamente en manos del Senado y requerirá el respaldo de la mayoría absoluta de sus integrantes, es decir, 37 votos. Además, las autoridades tendrán mandatos de seis años.
El esquema es diferente al que había aprobado Diputados, que contemplaba la participación de ambas cámaras y una mayoría de dos tercios para remover a las autoridades.
Como el Senado modificó ese punto, Diputados deberá volver a analizar la iniciativa.
¿QUÉ PROPONE LA REFORMA?
El proyecto busca redefinir las funciones y objetivos del Banco Central. Uno de los cambios centrales es concentrar el mandato de la entidad en la preservación del valor de la moneda.
También establece mayores restricciones para el financiamiento del Estado por parte del BCRA y elimina herramientas vinculadas con el direccionamiento del crédito y las políticas crediticias diferenciadas.
Otro punto relevante permite que el Banco Central utilice determinados activos y reservas como garantía en operaciones financieras, como mecanismos de financiamiento internacional y acuerdos REPO. Este aspecto fue uno de los más cuestionados durante el debate por sectores de la oposición.
EL PROYECTO AHORA REGRESA A DIPUTADOS
Con las modificaciones aprobadas por la Cámara alta, la reforma de la Carta Orgánica del BCRA deberá volvera Diputados, donde se analizarán los cambios introducidos por el Senado.
La Cámara baja deberá definir si acepta las modificaciones o si mantiene el texto que había aprobado originalmente.





