Un hombre que vivió alrededor de 25 días en la propiedad de Claudio Barrelier, en el barrio Cofico, dió una entrevista en el medio El doce de Córdoba y aportó una serie de relatos sobre distintos momentos de la convivencia y hechos vinculados a la investigación sobre el femicidio de Agostina Vega.
En su testimonio, recordó que “ese sábado a las 13:30 pedimos un Uber de la casa de Claudio hacia el complejo donde él juega al fútbol. Ahí nos encontramos con Agostina, Melisa y su hijo más chico de 7 años”. También señaló que “Agostina le pidió el número de teléfono a Claudio estando su madre al lado”.
Además, sostuvo que durante la jornada “hubo comportamientos normales, Claudio jugó al fútbol, estaban todos los chicos del equipo y no hubo ningún apartamiento ellos dos hacia ninguna parte del predio”, y que más tarde “a las 19:30 nos fuimos del cumpleaños con Claudio hacia el lugar donde yo trabajo y Agostina, Melisa y el nene se fueron a su casa”.
Sobre el domingo 24 de mayo, día en que Barrelier ya había asesinado a la menor, relató que “en la cama en la que yo dormía pusieron un acolchado blanco. Yo había dejado la cama tendida con colchas grises. No sé si la pusieron arriba o la habían cambiado”.
En relación a un antecedente judicial por privación ilegítima de la libertad, mencionó que “cuando pasó todavía no conocía a Claudio, él me dijo que era una cama por un tema político, yo no tenía conocimiento de por qué. Al no tener pruebas estaba en libertad condicional pero tenía que firmar todos los meses, eso fue lo que me manifestó”.
Finalmente, al referirse al femicidio de Agostina, expresó que “me pareció muy extraña la situación, es una locura, no me cierra todavía por qué ocurrió esto” y agregó que su pedido es que “se esclarezca, que se sepa la verdad y que se encuentre el culpable, que Agostina pueda descansar en paz y paguen los que tengan que pagar”.
La causa continúa en investigación y se esperan nuevas declaraciones en el avance del expediente.




