Ian Cabrera tenía 13 años y fue asesinado en un tiroteo ocurrido en la Escuela N° 40 “Mariano Moreno”, en San Cristóbal, Santa Fe, por otro alumno de 15 años. El ataque se produjo durante la formación escolar, mientras se izaba la bandera, cuando el agresor ingresó armado con una escopeta.
Ian cursaba el primer año de la secundaria y era hijo único. Además de su vida escolar, practicaba fútbol como arquero en el Club Independiente de San Cristóbal, donde era muy querido por sus compañeros y entrenadores. Desde el club lo despidieron con un emotivo mensaje y suspendieron sus actividades en señal de duelo.
Familiares y amigos lo recuerdan como un chico alegre, inquieto y con muchas ganas de aprender. Siempre participativo en la escuela y en sus actividades recreativas, Ian era conocido por su buena relación con compañeros y docentes, y por su entusiasmo tanto dentro como fuera del aula.
Su trágica muerte conmocionó a toda la comunidad educativa y al barrio, generando pedidos de mayor seguridad y acompañamiento para los jóvenes. La pérdida de Ian puso en evidencia la vulnerabilidad de los adolescentes y la importancia de reforzar la protección y los espacios de contención en escuelas y clubes deportivos.
La memoria de Ian se convirtió en un llamado a la acción para prevenir hechos similares y fortalecer la contención de la comunidad escolar y familiar, transformando su historia en un símbolo de alerta y concientización.




