Como en la previa de cada partido de la Selección, se hizo un banderazo, esta vez en Kansas City y con una visita inesperada y es que en medio de banderas y música, apareció vestido de traje y escoltado por camionetas negras, el alcalde de la ciudad, Lucas Quinton.
Se acercó a los argentinos, bailó con ellos, le deseó suerte al seleccionado y se convirtió en uno más de nosotros.
Incluso, la gente comenzó a cantar «el alcalde es argentino», mientras Quinton festejaba con los hinchas.




