El Gobierno de Jujuy inaugura este jueves 2 de julio el Centro Cultural Lola Mora, una obra emblemática que marca un hito para la provincia al combinar la puesta en valor del patrimonio histórico y artístico con una propuesta arquitectónica de vanguardia.
El Centro Cultural Lola Mora en Jujuy, catalogado como uno de los proyectos culturales más importantes del país, no solo representa la puesta en valor del patrimonio escultórico de la artista tucumana Lola Mora, sino también la culminación del legado del prestigioso arquitecto César Pelli, considerado uno de los nombres más influyentes de la arquitectura contemporánea a nivel mundial.
La obra concebida como un museo de interpretación y preservación de las esculturas de Lola Mora, se convirtió en el último gran proyecto del arquitecto antes de su fallecimiento, y en una pieza clave dentro de una trayectoria internacional que incluye algunas de las construcciones más emblemáticas del planeta.
Un proyecto que nació del encuentro entre Jujuy y Pelli
La decisión de avanzar con un museo destinado a albergar las esculturas de Lola Mora surgió en Jujuy, cuando el entonces gobernador Gerardo Morales presentó el proyecto al arquitecto en una reunión realizada en Nueva York, en el estudio del propio Pelli.
“Jujuy merece una obra de autor”, sostuvo Morales en aquel encuentro, donde se definió el inicio de una colaboración que luego sería decisiva para el diseño del centro cultural. A partir de ese momento, equipos técnicos de la provincia comenzaron a trabajar junto al estudio Pelli Clarke & Partners para dar forma a un edificio pensado específicamente para resguardar el patrimonio escultórico jujeño.
El objetivo central era reunir en un solo espacio las obras de Lola Mora y garantizar su preservación como patrimonio cultural, al mismo tiempo que se generaba un nuevo polo artístico y turístico para la provincia.
César Pelli: el arquitecto detrás de una obra global
Nacido en Tucumán y formado en la Universidad Nacional de Tucumán, César Pelli desarrolló gran parte de su carrera en Estados Unidos, donde alcanzó reconocimiento internacional. Su firma está detrás de obras icónicas como las Torres Petronas de Malasia, el World Financial Center de Nueva York y la renovación del Museo de Arte Moderno (MoMA), entre muchas otras.
En la Argentina también dejó huellas significativas, con proyectos como la Torre YPF, el Edificio República y el campus de la Universidad Siglo 21 en Córdoba. A lo largo de su carrera recibió más de un centenar de premios internacionales, incluyendo la Medalla de Oro del Instituto Americano de Arquitectos y el Konex de Brillante.
Sobre su visión del diseño, el propio Pelli sostenía: “El diseño te puede mantener con mucha vida interna si tenés amor y entusiasmo por él”, una premisa que atravesó toda su producción arquitectónica.

La historia personal que unió a César Pelli con Jujuy
La elección de Jujuy como escenario de la última obra de César Pelli estuvo marcada por una historia personal que trascendió lo arquitectónico. Cuando el entonces gobernador Gerardo Morales viajó a Estados Unidos para presentarle el proyecto del Centro Cultural Lola Mora, el reconocido arquitecto atravesaba un momento muy especial de su vida, ya que poco tiempo antes había fallecido su esposa, la arquitecta y paisajista Diana Balmori.
La relación de ambos con el norte argentino fue uno de los factores que influyeron en la decisión. Balmori, nacida en España, se radicó junto a su familia en Tucumán durante su juventud, donde conoció a Pelli mientras ambos estudiaban en la Universidad Nacional de Tucumán. Allí nació la historia de amor que los acompañó durante más de seis décadas y que tuvo a Jujuy como destino de su luna de miel.
Ese fuerte vínculo afectivo con la provincia fue determinante para que el arquitecto aceptara desarrollar un proyecto de una escala muy diferente a las grandes obras internacionales que caracterizaron su carrera.
En lugar de los imponentes complejos de decenas de miles de metros cuadrados que diseñó en ciudades como San Francisco o Chengdu, Pelli eligió dedicar sus últimos años profesionales a un edificio de aproximadamente 4.000 metros cuadrados, concebido especialmente para albergar las esculturas de Lola Mora e integrarlas con el paisaje jujeño.
De esta manera, el Centro Cultural Lola Mora terminó convirtiéndose no solo en la última obra del prestigioso arquitecto tucumano, sino también en un proyecto atravesado por su historia personal y por el profundo vínculo que tanto él como Diana Balmori mantuvieron con el norte argentino.




