Lionel Messi sumó un nuevo reconocimiento a su trayectoria, el Premio Princesa de Asturias de los Deportes durante una ceremonia celebrada en el Teatro Campoamor de Oviedo, España. Entre aplausos y con una amplia sonrisa, el futbolista subió al escenario para recibir una distinción que reconoció tanto sus logros deportivos como su influencia fuera del fútbol.
El rosarino saludó y agradeció al público desde el escenario. Entre los asistentes se encontraba su esposa, Antonela Roccuzzo, quien lo acompañó durante una jornada especial para su familia.
Días antes de la ceremonia, Messi había contado que su padre, Jorge, estaba particularmente ilusionado con el reconocimiento. Según explicó, valoraba que el premio destacara aspectos que iban “más allá de lo que hace uno dentro de la cancha”.
Durante la ceremonia, la locutora oficial leyó el acta del jurado, que había seleccionado al argentino entre 27 candidaturas correspondientes a 12 nacionalidades.
En sus fundamentos, los responsables de la elección definieron a Messi como “el jugador que más títulos ha conquistado en la historia del fútbol” y resaltaron su talento, constancia, humildad y compromiso con el juego colectivo.
Sin embargo, la distinción no se limitó a sus actuaciones deportivas. También se destacó su trabajo solidario, especialmente como embajador de UNICEF desde 2010 y mediante la Fundación Leo Messi, que desarrolla proyectos vinculados con la salud y la educación de niños en situación de vulnerabilidad.





