Una violenta riada golpeó la zona fronteriza entre Nepal y el Tíbet y provocó una de las emergencias más graves de los últimos días en la región. La crecida repentina del río Bhote Koshi arrasó viviendas, puentes, carreteras y otras infraestructuras, mientras los equipos de rescate trabajan para localizar a las personas que permanecen desaparecidas.
Hasta el momento, las autoridades reportaron al menos 16 personas fallecidas y cientos de personas sin contacto, entre ellas turistas y peregrinos que se encontraban en la zona. Las tareas de búsqueda se desarrollan bajo condiciones complejas debido a los daños en los caminos y al difícil acceso a las áreas afectadas.







