Un fuerte sismo de magnitud 5,1 sacudió el sábado por la noche la región de Junín, en el centro de Perú, y dejó un saldo de cinco personas fallecidas, 32 heridas y 350 damnificadas, según el último informe del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci).
El movimiento se registró a las 21:24 y tuvo su epicentro a siete kilómetros al sur de Chongos Bajo, con una profundidad de 24 kilómetros. Apenas 17 minutos después, la zona volvió a temblar con una réplica de magnitud 3,7, cuyo epicentro se ubicó a 14 kilómetros al sur de la misma localidad.
Las provincias de Chupaca y Huancayo fueron las más afectadas. La emergencia también alcanzó a los distritos de Chongos Bajo, San Juan de Iscos, Ahuac, Huancayo, Chupuro, Huayucachi, Viques y Huacrapuquio, donde se registraron importantes daños materiales.
De acuerdo con el reporte oficial, el terremoto dejó 52 viviendas destruidas, daños en tres escuelas, tres centros de salud y afectó cerca de mil metros de carretera, además de las personas heridas y damnificadas.
Tras el desastre, el Gobierno peruano puso en marcha un operativo de asistencia en la región. El presidente interino, José María Balcázar, aseguró que la respuesta se realizó de manera inmediata para acompañar a las familias afectadas.
En paralelo, el primer ministro Luis Arroyo y el ministro de Defensa Amadeo Flores viajaron hasta Junín para coordinar la entrega de ayuda humanitaria y supervisar las tareas de evaluación de los daños ocasionados por los movimientos sísmicos.




